Trampa mortal en los parques de diversiones

Ni circos ni ciudades de hierro tienen seguridades. ¿Llevarías al circo a tus hijos si sabes que corren peligro de morir bajo las llamas?

Vida útil. Hay estructuras que ya pasaron el máximo de utilidad pero siguen siendo utilizadas en muchos parques de diversiones y circos, sin que nadie las verifique.

Comiendo con el enemigo. Junto a las carpas y parques de diversiones funcionan comedores con tanques de gas sin ninguna norma de seguridad.

Pasto para las llamas. En estas condiciones están algunas carpas que cobijan mucho público. Si llegaran a encenderse caerían sobre el público.

Sí, pero no. Empresarios de estos circos y parques dicen que, más inspecciones de otros gremios, significarían más seguridad, pero, al mismo tiempo, más costos para ellos.

Diario Expreso. Lunes 27 de Julio de 2009

Cuando el musculoso acróbata Robinson vuela a 15 metros de altura sobre el escenario del AZ Circus, agarrado únicamente de unas pálidas cintas, seguramente su vida no corre tanto peligro como la de cualquiera de las personas que está cómodamente mirando el espectáculo, o comprando boletos para entrar a la función.

Según el Colegio Regional de Ingenieros Industriales (Crini), ningún circo y parque de diversión, que se abre durante las fiestas julianas y octubrinas en la ciudad, cuenta con las seguridades necesarias para la gran afluencia de público que suelen recibir.

“Desde que vamos llegando a estos sitios, ya observamos algunas razones para preocuparse”, afirma Demetrio Ovalle, presidente del Crini. “Una de ellas son los comedores con tanques de gas; otra son las pailas con aceite hirviendo junto a los concurrentes”.

Ovalle, quien en días pasados verificó junto a un equipo de este Diario algunos escenarios abiertos desde comienzos del mes, observó la falta de salidas para evacuar a la gente en casos de emergencias. También el mal estado de las gradas y el peligro que correrían los visitantes en caso de que leones u otros animales escaparan de sus jaulas.

Uno de los circos visitados fue el de los “Hermanos Suárez”, ubicado en la Av. Barcelona, al pie del puente de la calle 17. Juan Suárez atendió a la comitiva, compuesta también por Andrés Castillo, ex presidente del Crini, y José Arévalo, director del Departamento de Seguridad, Salud y Medio Ambiente del mismo gremio.

“Cuento con el ‘procedente’ para poder operar”, dijo entonces Suárez, en referencia a un documento con el que el Municipio dice que “procede” la instalación de la carpa. No obstante, la obtención de dicho papel solo es un paso previo que deben dar los interesados, antes de conseguir un visto bueno final, que lo da la dirección de Vía Pública, luego de las respectivas inspecciones que debe hacer el Colegio de Ingenieros Mecánicos.

Álvaro Solórzano, director de Vía Pública del Cabildo, explica que es este gremio el encargado de verificar el montaje y seguridad de estas estructuras, para dar o no el visto bueno a sus operaciones.

Agregó que, en ese sentido, solo 8 carpas y 4 parques de diversiones, entre los que consta el Play Land Park, de la Av. de las Américas, han obtenido los permisos respectivos y que, por tanto, se ha procedido a la clausura de otros que no han seguido las reglas.

A los dueños del Rolex Circo, una carpa de similar dimensión que la de Hermanos Suárez, por la inspección los mecánicos le cobraron $ 200.

Pero el Crini insiste en que, a más del examen de los ingenieros mecánicos, las autoridades deberían exigir los respectivos estudios de riesgo, planes de contingencia, equipos de primeros auxilios y otros requisitos necesarios.

Por eso vienen planteando al Cabildo desde 2005 un proyecto de ordenanza que crea la Dirección de Riesgos y Protección Civil. Este busca dar más seguridad a estos espectáculos itinerantes.

Solórzano dijo que desconoce tal propuesta.